Fava de Santorini: el alma cremosa de la cocina griega

Fava de Santorini: Receta Tradicional y Historia del Plato Más Antiguo de Grecia | Kuzina
Receta · Gastronomía griega

Fava

de Santorini

Denominación de Origen Protegida · PDO Fava Santorinis
Ilustración de fava de Santorini Cuenco de cerámica con crema dorada de fava, guisantes amarillos, limón y aceite de oliva sobre fondo mediterráneo

En Grecia, cada isla guarda un sabor que la representa. En Santorini, ese sabor lleva más de 3.500 años sirviéndose en las mesas que miran al mar: la fava, una crema dorada elaborada con guisantes amarillos secos que nada tiene que ver con las habas, pese al nombre.

Es uno de los platos más antiguos de la gastronomía griega y uno de los más sencillos. Pocos ingredientes, tiempo de cocción lento y un aceite de oliva bueno. El resto lo hace el guisante: un legumbre única, cultivada en el suelo volcánico de la isla desde la época minoica, con una textura y un sabor que no se replica en ningún otro lugar del mundo.

Historia de la fava

3.500 años en el suelo volcánico de Santorini

~1500 a.C.
Origen minoico

Los minoicos ya cultivaban guisantes amarillos en las tierras volcánicas de Santorini. El suelo rico en minerales y el clima seco de la isla crearon condiciones únicas para esta legumbre.

Siglos
Alimento de los pobres

Durante siglos fue la base humilde de la alimentación isleña: el plato que daba energía a los pescadores y campesinos. Barato, nutritivo, fácil de conservar. Presente también en celebraciones familiares como símbolo de abundancia.

Hoy
PDO Fava Santorinis

La fava de Santorini tiene Denominación de Origen Protegida (PDO) de la Unión Europea, que garantiza que solo los guisantes cultivados en la isla pueden llevar ese nombre. Se sirve en tabernas y restaurantes de todo el mundo.

Por qué la fava de Santorini es única

Otros purés de legumbre
Hummus

Garbanzos, tahini, limón. Textura más densa y grasa, sabor más neutro. Origen levantino. Sin Denominación de Origen.

★ El original
Fava Santorinis

Guisantes amarillos PDO de Santorini. Textura aterciopelada, casi líquida. Sabor delicado, ligeramente dulce. Aceite de oliva griego. Sin tahini, sin aditivos.

No confundir
Fava común

Hecha con habas o guisantes de otras regiones. Se parece pero el sabor es diferente: más terroso, menos fino. El suelo volcánico de Santorini no se replica.

El secreto de la fava de Santorini no está solo en la receta — está en el guisante. La variedad local (Lathyrus clymenum) tiene la piel más fina que cualquier otra legumbre similar, lo que permite conseguir una textura casi aterciopelada sin necesidad de colador. El suelo volcánico de la isla le da un perfil mineral sutil que desaparece cuando se usa la misma variedad en otra tierra.

Por eso tiene PDO: nadie más puede llamarlo fava de Santorini. Y por eso, cuando lo pruebas de verdad, el nombre tiene sentido.

Receta tradicional

Tiempo total: 55–60 minutos. No hay atajos que valgan la pena.

1

Lavar y preparar la fava

Lava los guisantes bajo el grifo hasta que el agua salga clara. No hace falta remojarlos — a diferencia de otros legumbres secos, la fava cocina bien sin remojo previo. Escurre bien.

2

Primera cocción y desespumado

Pon los guisantes en una olla con el litro de agua y la hoja de laurel. Lleva a ebullición a fuego vivo. En los primeros minutos se formará espuma en la superficie — retírala con una cuchara. Este paso es importante para conseguir un sabor limpio.

⏱ 5–8 minutos a fuego vivo
3

Añadir la cebolla y cocer lentamente

Baja el fuego al mínimo, añade la cebolla picada gruesa y tapa la olla dejando una pequeña abertura. Cocina removiendo de vez en cuando. Los guisantes deben deshacerse completamente — si queda algo de líquido, déjalo evaporar los últimos minutos a fuego un poco más alto.

⏱ 40–45 minutos a fuego lento
No añadas sal hasta el final: la sal endurece las legumbres y puede hacer que tarden más en cocinarse y queden menos cremosas.
4

Añadir aceite, sal y limón

Cuando los guisantes estén completamente deshechos, retira el laurel y añade la sal, un buen chorro de aceite de oliva (no escatimes — el aceite es parte de la textura, no un adorno) y el zumo de limón. Remueve bien con la cuchara de madera.

El aceite se añade al final para que emulsione con la crema caliente. Si lo añades antes, se pierde en el agua de cocción.
5

Triturar hasta textura aterciopelada

Tritura con batidora de mano o pasa por un pasapurés hasta conseguir una crema muy suave. La fava de Santorini no necesita colador por la finura de la piel — si usas guisantes de otra variedad, puede que sí. Ajusta la sal y el limón. La textura debe quedar fluida, como una crema de verduras espesa.

6

Reposar y servir

Deja reposar la crema 5–10 minutos antes de servir — mejora tanto la textura como el sabor. Sirve templada (no caliente) en un cuenco, con un hilo generoso de aceite de oliva en espiral, la cebolla morada en láminas finas, las alcaparras escurridas y el perejil picado. Pan pita caliente al lado.

La fava está mejor el día siguiente, cuando los sabores han tenido tiempo de asentarse. Guárdala en la nevera y recalienta suavemente con un chorrito de agua.

Cómo servirla

La forma clásica
Como entrante compartido

En Grecia se sirve como meze para compartir: el cuenco en el centro de la mesa, el pan pita caliente al lado y todo el mundo mojanado. Es la presentación original y sigue siendo la mejor.

Las alcaparras
No las sustituyas

Las alcaparras no son opcionales: su acidez y su punto salino contrarrestan perfectamente la suavidad y dulzura de la crema. Si no tienes en salmuera, usa en vinagre — pero enjuágalas bien antes.

El aceite
En espiral, no en gota

El hilo de aceite final no es decorativo: cambia la textura en boca. Ponlo en espiral desde el centro hacia fuera, en cantidad generosa. Un buen aceite virgen extra griego marca la diferencia.

Maridaje
Con vino blanco griego

Un assyrtiko de Santorini — la variedad blanca de la isla, mineral y seco — es el maridaje perfecto. Si no encuentras, cualquier blanco seco y fresco con buena acidez funciona igual de bien.

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